El trastorno límite de personalidad (TLP)
es una enfermedad mental grave en la que una persona sufre de un
trastorno de la regulación de las emociones.
La persona sufre de inestabilidad en los estados de ánimo, relaciones
interpersonales, su autoimagen y conducta. Ésto a menudo interrumpe la
vida familiar y laboral, los planes hechos a largo plazo, y el sentido
individual de su propia identidad.
Síntomas
Una persona que sufre del trastorno límite de personalidad, o TLP, puede
experimentar intensos sentimientos de cólera, ansiedad y depresión que
pueden durar unas horas o un día entero. La cólera puede dominar su
conducta, y le es posible entrar en estados eufóricos y pasar a
depresivos en cuestión de minutos. Hasta puede sufrir de ataques de pánico.
A veces el enfermo con TLP se ve a sí mismo como malo o indigno,
devaluando su propia existencia. Puede que se sienta maltratado o mal
entendido injustamente, o vacío y aburrido crónicamente. Se le hace
difícil estudiar o concentrarse. Puede ocultar en los momentos
emocionales críticos lo que realmente está sintiendo. Estos síntomas son
más fuertes cuando se siente aislado y carente de apoyo social. Evitará
a toda costa estar solo.
Una persona con TLP exhibe patrones muy inestables en sus relaciones
sociales. Puede desarrollar una relación de amor-odio hacia la familia,
amigos y otros seres queridos. Puede repentinamente idealizarlos
mostrándoles una gran admiración y amor, para luego devaluar, sentir
rabia intensa y aversión hacia ellos al ocurrir la más ligera separación
o conflicto.
Una persona con TLP también puede presentar otros
comportamientos impulsivos. Podría gastar dinero excesivamente y
participar en relaciones sexuales riesgosas. También puede comer en
exceso y tratar de bajar de peso mediante la bulimia o anorexia. Otros problemas psiquiátricos pueden estar presentes también, especialmente el trastorno bipolar, trastornos de ansiedad, abuso de sustancias, depresión y otros trastornos de personalidad.
Las
personas que viven con víctimas del TLP se sienten estresados y como si
tuvieran que ser muy cuidadosos siempre con lo que dicen o hacen.
Éstos hacen todo lo posible por evitar otra explosión emocional de parte
de la persona con TLP. Cómo encontrar ayuda para el ser querido con TLP Ésto es muy difícil de hacer, ya que muchas veces los que viven
con uno que sufre de TLP evitan hablar sobre el problema de la víctima.
La víctima niega tal comportamiento, y se molestará cada vez más y
terminá culpando a los demás de no amarlos ni querer cuidarlos. Sin
embargo, la intención de evitar el conflicto sólo reinforzará esos
pensamientos en el cerebro del que sufre de TLP y los patrones de
conducta de las víctimas. Ésto hará que sea más probable que sigan
ocurriendo.
Los seres queridos de una persona con TLP deben
tratar de validar los sentimientos y creencias que merecen ser validados
en la víctima. Ésto ayudará a calmarlos para que una conversación más
pacífica pueda llevarse a cabo. Deben responder positivamente sólo a lo
que sea verdadero y útil, o el resultado final será la devaluación de
sus propios sentimientos y pensamientos, y sean vistas como personas
falsas o sarcásticas. Si necesitan decirle algo sobre la conducta
negativa al que sufre de TLP, deben empezar y terminar con la
validación, y será más probable que la víctima escuche lo que tienen que
decir.
Si
el estrés de tratar con un ser querido con TLP les está chupando la
vida y la energía, es bueno aprender destrezas de tolerancia que les
ayudarán a afrontar mejor el problema hasta que se pueda encontrar una
solución.
Si se logra convencer a la víctima que necesita ayuda
profesional, su médico podrá recetarle algunos medicamentos de acuerdo a
los síntomas específicos que muestre la víctima. Los fármacos antidepresivos y estabilizadores de ánimo pueden ser utilizados para la depresión. Los fármacos antipsicóticos también pueden ser utilizados contra el pensamiento distorsionado.
El trastorno límite de la personalidad es una enfermedad mental grave
que se distingue por los estados de ánimo, comportamiento y relaciones
inestables. En 1980, el Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Tercera edición
(DSM-III por sus siglas en inglés) enumeró por primera vez al trastorno
límite de la personalidad como una enfermedad diagnosticable. La
mayoría de los psiquiatras y otros profesionales de la salud mental
utilizan el DSM para diagnosticar las enfermedades mentales.
Como algunas personas con el trastorno límite de la
personalidad sufren de episodios psicóticos breves, originalmente los
expertos pensaban que esta enfermedad era una versión atípica, o límite,
de otros trastornos mentales.1 Aunque los expertos de la
salud mental coinciden en que el nombre “trastorno límite de la
personalidad” esta mal interpretado, y todavía no existe un término más
preciso.
La mayoría de las personas con el trastorno límite de la personalidad sufren de:
Problemas para regular las emociones y pensamientos
Comportamiento impulsivo e imprudente
Relaciones inestables con otras personas
Las personas con este trastorno también tienen tasas altas de
trastornos concurrentes, como depresión, trastornos de ansiedad, abuso
de sustancias y trastornos de la alimentación, así como la
automutilación, los comportamientos suicidas o suicidios.
Según los datos de un subconjunto de participantes de una
encuesta nacional sobre trastornos mentales, aproximadamente el 1,6 por
ciento de adultos en los Estados Unidos sufren del trastorno límite de
la personalidad en un año.2
Con frecuencia, el trastorno límite de la personalidad se
considera difícil de tratar. Sin embargo, investigaciones recientes
muestran que el trastorno límite de la personalidad puede tratarse con
eficacia y que muchas personas con esta enfermedad mejoran con el
tiempo.1,3,4
Debate sobre el Trastorno Límite de la Personalidad
¿Cuáles son los síntomas del trastorno límite de la personalidad?
Según el DSM, Cuarta Edición, Texto revisado (DSM-IV-TR), para
recibir un diagnóstico del trastorno límite de la personalidad, una
persona debe demostrar un patrón duradero de comportamiento que incluya,
al menos, cinco de los siguientes síntomas:
Reacciones extremas, como pánico, depresión, ira o acciones frenéticas, incluyendo abandono real o percibido
Un
patrón de relaciones intensas y tempestuosas con la familia, amigos y
seres queridos, que en general cambia entre la cercanía y amor extremo
(idealización) y una aversión o ira extremas (devaluación)
Imagen
propia o autoestima distorsionada e inestable, que pueden causar
cambios repentinos en los sentimientos, opiniones, valores o planes y
objetivos para el futuro (como las elecciones de estudios o carrera)
Comportamiento
impulsivo y con frecuencia peligrosos, como comprar a lo loco, sexo sin
protección, abusar de sustancias, conducir de forma imprudente y darse
atracones de comida
Comportamientos o amenazas suicidas recurrentes o comportamiento de automutilación, como cortarse
Ánimos intensos y muy cambiables, con episodios que duran desde unas pocas horas hasta varios días
Sentimiento crónico de vacío o aburrimiento
Ira inadecuada e intensa o problemas para controlar la ira
Pensamientos
paranoicos relacionados con el estrés o síntomas severos de
disociación, como sentirse separado de uno mismo, observarse desde fuera
del cuerpo o perder contacto con la realidad
Eventos aparentemente mundanos pueden activar síntomas. Por
ejemplo, las personas con el trastorno límite de la personalidad pueden
sentirse enojadas o afligidas por separaciones menores, como vacaciones,
viajes de negocios o cambios repentinos de planes, de personas que
sienten cercanas. Los estudios demuestran que las personas con este
trastorno pueden ver ira en un rostro que no muestra emociones5 y que tienen una reacción más fuerte a palabras con significado negativo que las personas que no padecen el trastorno.6
Suicidio y automutilación
La conducta autolesiva incluye suicidio o intentos de
suicidio, así como las conductas autodestructivas que se describen a
continuación. Al menos el 80 por ciento de personas con el trastorno
límite de la personalidad tienen comportamientos suicidas7 y aproximadamente entre un 4 y un 9 por ciento se suicidan.4,7
El suicidio es uno de los resultados más trágicos de cualquier
enfermedad mental. Algunos tratamientos pueden ayudar a reducir el
comportamiento suicida de las personas con el trastorno límite de la
personalidad. Por ejemplo, un estudio demostró que la terapia
dialéctico-conductual (TDC) reduce los intentos de suicidio en las
mujeres a la mitad en comparación con otros tipos de psicoterapia o
terapia de diálogo. La TDC también reduce el uso de la sala de
emergencias y de servicios de hospitalización, así como retiene una
mayor cantidad de participantes en la terapia, en comparación con otros
enfoques del tratamiento.7 Para más información sobre la TDC, consulte la sección “¿Cómo se trata el trastorno límite de la personalidad?”
A diferencia de los intentos suicidas, las conductas
autodestructivas no se originan el deseo de morir. Sin embargo, algunas
conductas autodestructivas pueden poner en riesgo la vida. Las conductas
autodestructivas vinculadas con el trastorno límite de la personalidad
incluyen cortarse, quemarse, calentarse, golpearse la cabeza, tirarse
del cabello y otros actos dañinos. Las personas con el trastorno límite
de la personalidad pueden tener una conducta autodestructiva para que
los ayude a regular sus emociones, para castigarse o para expresar su
dolor.8 No siempre perciben estos comportamientos como perjudiciales.
¿Cuándo comienza el trastorno límite de la personalidad?
El trastorno límite de la personalidad generalmente comienza durante la adolescencia o la adultez temprana.1,9 Algunos estudios señalan que los primeros síntomas de la enfermedad pueden ocurrir durante la niñez.10,11
Algunas personas con el trastorno límite de la personalidad
padecen síntomas severos y requieren cuidado intensivo, muchas veces con
hospitalización. Otros puede que reciban tratamientos ambulatorios sin
nunca necesitar hospitalización ni cuidados de emergencia. Algunas
personas que padecen de este trastorno pueden mejorar sin ningún
tratamiento.12
Los estudios señalan que los primeros síntomas pueden ocurrir durante la niñez
¿Qué enfermedades coexisten generalmente con el trastorno límite de la personalidad?
El trastorno límite de la personalidad ocurre generalmente con
otras enfermedades. Estos trastornos concurrentes pueden dificultar el
diagnóstico y tratamiento del trastorno límite de la personalidad,
especialmente si los síntomas de las otras enfermedades coinciden con
los síntomas del trastorno límite de la personalidad.
Las mujeres con el trastorno límite de la personalidad son mas
propensas a tener trastornos concurrentes como, depresión mayor,
trastornos de ansiedad o de la alimentación. En el caso de los hombres,
el trastorno límite de la personalidad es más probable de coincidir con
trastornos como abuso de sustancias y el trastorno de personalidad
antisocial.13
Según la National Comorbidity Survey Replication
financiada por el NIMH, hasta el momento en el mayor estudio a nivel
nacional sobre trastornos mentales en adultos estadounidenses,
aproximadamente el 85 por ciento de las personas con trastorno límite de
la personalidad también cumple con los criterios de diagnóstico para
otras enfermedades mentales.2
Otras enfermedades que ocurren junto con el TLP incluyen
diabetes, presión arterial alta, dolor crónico de la espalda, artritis y
fibromialgia.14,15 Estas afecciones están asociadas con la
obesidad, que es un efecto secundario común de lo medicamentos recetados
para tratar el trastorno límite de la personalidad así como otros
trastornos mentales. Para más información, consulte la sección "¿Cómo se
trata el trastorno límite de la personalidad?"
¿Cuáles son los factores de riesgo del trastorno límite de la personalidad?
La investigación sobre las causas posibles y los factores de
riesgo sobre el trastorno límite de la personalidad todavía se encuentra
en una etapa muy temprana. Sin embargo, los científicos en general
concuerdan en que es probable que estén involucrados factores genéticos y
medioambientales.
Los estudios en gemelos con el trastorno límite de la
personalidad señalan que la enfermedad tiene un alto componente
hereditario.16,17 Otro estudio muestra que la persona puede
heredar su temperamento y rasgos específicos de la personalidad, en
especial la impulsividad y la agresión.18 Los científicos
están estudiando genes que ayudan a regular las emociones y el control
de los impulsos respecto a su posible relación con el trastorno.19
Es posible que los factores sociales o culturales aumenten el
riesgo de padecer el trastorno límite de la personalidad. Por ejemplo,
ser parte de una comunidad o cultura en las que las relaciones
familiares inestables son comunes puede aumentar el riesgo de que una
persona padezca el trastorno.1 La impulsividad, el mal
criterio a la hora de tomar decisiones de estilo de vida y otras
consecuencias del TLP pueden llevar a los individuos a situaciones de
riesgo. Los adultos con el trastorno límite de la personalidad son mucho
más propensos a ser las víctimas de violencia, incluyendo violación y
otros delitos.
¿Cómo se diagnostica el trastorno límite de la personalidad?
Lamentablemente, el trastorno límite de la personalidad muchas
veces se diagnostica de forma incorrecta o a menos personas que las que
lo padecen.20,21
Un profesional de salud mental con experiencia en el
diagnóstico y tratamiento de trastornos mentales, como un psiquiatra,
psicólogo, trabajador social clínico o enfermera especialista en
psiquiatría, puede detectar el trastorno límite de la personalidad
basándose una entrevista exhaustiva y una charla sobre los síntomas. Un
examen médico completo y exhaustivo puede ayudar a descartar otras
posibles causas de los síntomas.
Es posible que el profesional en la salud mental realice
preguntas sobre los síntomas y los historiales médicos tanto del
paciente como de la familia, incluyendo cualquier historial de
enfermedades mentales. Esta información puede ayudar al profesional de
salud mental a decidir cuál es el mejor tratamiento. Como, en algunos
casos, las enfermedades mentales concurrentes pueden tener síntomas que
coinciden con el trastorno límite de la personalidad, lo que hace
difícil distinguir el trastorno límite de la personalidad de otras
enfermedades mentales. Por ejemplo, una persona puede describir
sentimientos de depresión pero podría no mencionar otros síntomas al
profesional de la salud mental.
Ningún examen por sí solo puede diagnosticar el trastorno
límite de la personalidad. Científicos financiados por el NIMH están
buscando formas de mejorar el diagnóstico de este trastorno. Un estudio
determinó que los adultos con el trastorno límite de la personalidad
demostraron reacciones emocionales excesivas al leer palabras con
significado desagradable en comparación con personas sanas. Las personas
con un trastorno límite de la personalidad más severo demostraron una
respuesta emocional más intensa que aquellos que sufren de un trastorno
límite de la personalidad menos severo.6
¿Qué estudios se están realizando para mejorar el diagnóstico del trastorno límite de la personalidad?
Estudios recientes de neuroimagen muestran diferencias en la
estructura y la función cerebrales entre las personas con el trastorno
límite de la personalidad y aquellas que no padecen esta enfermedad.22,23
Algunas investigaciones sugieren que las áreas del cerebro involucradas
en las respuestas emocionales se vuelven hiperactivas en personas con
el trastorno límite de la personalidad cuando realizan tareas que
perciben como negativas.24 Personas con el trastorno también
muestran menos actividad en áreas del cerebro que ayudan a controlar las
emociones, los impulsos agresivos y permiten a la persona entender el
contexto de una situación. Estos hallazgos podrían ayudar a explicar la
característica de los estados de ánimo inestables y muchas veces
explosivos propios del trastorno límite de la personalidad.19,25
Otro estudio demostró que, al mirar imágenes emocionalmente
negativas, las personas con el trastorno límite de la personalidad
utilizaron áreas del cerebro diferentes a las personas sin el trastorno.
Aquellos con la enfermedad tendieron a utilizar las áreas del cerebro
relacionadas con las acciones reflexivas y de alerta, lo que podría
explicar la tendencia a actuar de forma impulsiva cuando se sienten
emocionales.26
Estos hallazgos podrían informar esfuerzos para desarrollar
exámenes específicos para diagnosticar el trastorno límite de la
personalidad.6
¿Cómo se trata el trastorno límite de la personalidad?
El trastorno límite de la personalidad puede tratarse con
psicoterapia o terapia de diálogo. En algunos casos, un profesional de
la salud mental podría también recomendar medicamentos para tratar
síntomas específicos. Cuando una persona recibe cuidados de más de un
profesional, es fundamental que los profesionales coordinen entre sí el
plan de tratamiento.
Los tratamientos descritos a continuación son solo algunas de
las opciones que pueden estar disponibles para una persona con el
trastorno límite de la personalidad. Sin embargo, la investigación sobre
los tratamientos todavía se encuentra en una etapa temprana. Se
necesitan más estudios para determinar la efectividad de estos
tratamientos, a quién beneficiarían más y cuál es la mejor forma de
administrarlos.
Psicoterapia
La psicoterapia es, en general, el primer tratamiento para
personas con el trastorno límite de la personalidad. Investigaciones
recientes sugieren que la psicoterapia puede aliviar algunos síntomas,
pero se requieren otros estudios para entender mejor cuán bien funciona
la psicoterapia.27
Es importante que las personas en terapia se lleven bien y
confíen en su terapeuta. La naturaleza misma del trastorno límite de la
personalidad puede dificultar que las personas con este trastorno
mantengan este tipo de vínculo con su terapeuta.
Los tipos de psicoterapia que se utilizan para tratar el trastorno límite de la personalidad incluyen los siguientes:28
Terapia cognitiva-conductual (TCC). La TCC
puede ayudar a las personas con el trastorno límite de la personalidad a
identificar y cambiar creencias fundamentales y/o los comportamientos
subyacentes a la percepción poco precisa de sí mismos y de otros, así
como los problemas de la interacción con los demás. La TCC puede ayudar a
reducir los síntomas de cambios de estado de ánimo y de ansiedad, así
como reducir el numero de comportamientos suicidas o de conductas
autodestructivas.29
Terapia de dialéctico-conductual (TDC). Este tipo de terapia se enfoca en el concepto de conciencia plena o de reconocer y estar atento a la situación actual.1
La TDC enseña habilidades para controlar las emociones intensas, reduce
los comportamientos autodestructivos y mejora las relaciones. La
diferencia de esta terapia en comparación con la TCC es que busca un
equilibrio entre el cambio y la aceptación de las creencias y
comportamientos.30
Terapia centrada en esquemas.
Este tipo de terapia combina los elementos de la TCC con otras formas
de psicoterapia que se enfocan en reformular los esquemas o la forma en
que las personas se ven a sí mismas. Este enfoque se basa en la idea de
que el trastorno límite de la personalidad se deriva de una imagen
propia disfuncional, posiblemente causada por experiencias negativas
durante la niñez, que afecta la forma en que las personas reaccionan a
su entorno, interactúan con otros y se sobrellevan a los problemas o
lidian con el estrés.31
La terapia puede ser personal, entre el paciente y el
terapeuta, o en grupo. Las sesiones en grupo lideradas por un terapeuta
pueden enseñar a las personas con el trastorno límite de la personalidad
a interactuar con otros y a expresarse de forma eficaz.
Un tipo de terapia de grupo, Systems Training for Emotional Predictability and Problem Solving
(STEPPS), está diseñada como un tratamiento relativamente breve, que
consiste en 20 sesiones de dos horas lideradas por un trabajador social
con experiencia. Científicos que están financiados por el NIMH
informaron que STEPPS, cuando se utiliza junto con otro tipo de
tratamiento (medicamentos o psicoterapia individual), puede ayudar a
reducir los síntomas y conductas problemáticas del trastorno límite de
la personalidad, aliviar los síntomas de la depresión y mejorar la
calidad de vida.32 La efectividad de este tipo de terapia no se ha estudiado exhaustivamente.
Las familias de las personas con el trastorno límite de la
personalidad también pueden beneficiarse de la terapia. Los desafíos de
tratar con un familiar enfermo a diario pueden ser muy estresantes y es
posible que los miembros de la familia estén actuando, sin saberlo, de
formas que empeoran los síntomas del familiar.
Algunas terapias, como la capacitación de habilidades para los
familiares, incluyen a los familiares en las sesiones del tratamiento.
Estos tipos de programas ayudan a la familia a desarrollar habilidades
para comprender y respaldar mejor al familiar con el trastorno límite de
la personalidad. Otras terapias, como Conexiones familiares, se enfocan
en las necesidades de los miembros de la familia. Se necesitan más
investigaciones para determinar la eficacia de la terapia familiar en el
trastorno límite de la personalidad. Estudios de otras enfermedades
mentales sugieren que incluir a los familiares puede ayudar en el
tratamiento de la persona.33
Otros tipos de terapia que no están enumerados en este folleto
pueden ser útiles para algunas personas con el trastorno límite de la
personalidad. Los terapeutas adaptan con frecuencia la psicoterapia a
las necesidades de la persona. Los terapeutas pueden cambiar entre un
tipo de terapia y otro, mezclar técnicas de diferentes terapias o
utilizar una terapia combinada. Para más información, consulte la
sección de psicoterapia del sitio web del NIMH (solo en inglés).
Algunos síntomas del trastorno límite de la personalidad pueden
aparecer y desaparecer, pero los síntomas principales del estado de
ánimo muy cambiantes, la ira intensa y la impulsividad suelen ser más
persistentes.34 Las personas cuyos síntomas mejoran pueden
continuar enfrentándose a trastornos concurrentes, como la depresión o
el trastorno de estrés postraumático.4 Sin embargo,
investigaciones prometedoras sugieren que la recaída o recurrencia de
los síntomas completamente desarrollados después de la remisión es poco
frecuente. En un estudio, el 6 por ciento de las personas con el
trastorno límite de la personalidad sufrieron una recaída después de la
remisión.4
Medicamentos
La Administración de Medicamentos y Alimentos de los EE. UU. no
ha aprobado ningún medicamento para el tratamiento del trastorno límite
de la personalidad. Solo algunos estudios demuestran que medicamentos
son necesarios o eficaces para personas con esta enfermedad.35
Sin embargo, muchas personas con el trastorno límite de la personalidad
son tratadas con medicamentos en conjunto con la psicoterapia. Aunque
los medicamentos no curan el trastorno límite de la personalidad,
algunos pueden ser útiles para tratar síntomas específicos. Para algunas
personas, los medicamentos los ayudan a reducir los síntomas como la
ansiedad, la depresión o la agresión. Con frecuencia, las personas
reciben diversos medicamentos al mismo tiempo,12 pero existe poca evidencia de que esta práctica sea necesaria o efectiva.
Los medicamentos pueden causar diversos efectos secundarios en
diferentes personas. Las personas que padecen del trastorno límite de la
personalidad deberían conversar con el médico que les receta los
medicamentos para saber qué esperar de ese medicamento en particular.
Otros tratamientos
Ácidos grasos Omega-3. Un estudio realizado en
30 mujeres que padecen del trastorno límite de la personalidad demostró
que los ácidos grasos omega-3 pueden ayudar a reducir los síntomas de
agresión y depresión.36 El tratamiento pareció ser tan bien
tolerado como los estabilizadores de estado de ánimo recetados
comúnmente y con pocos efectos secundarios. Menos mujeres que tomaron
ácidos grasos omega-3 dejaron el estudio en comparación con aquellas que
tomaron un placebo (píldora de azúcar).
Con el tratamiento adecuado, muchas personas padecen menos
síntomas, o menos severos. Sin embargo, muchos factores afectan el
tiempo que toma que los síntomas mejoren, por lo que es importante que
las personas con el trastorno límite de la personalidad sean pacientes y
recibir el respaldo adecuado durante el tratamiento.
¿Cómo puedo ayudar a un amigo o familiar que sufre del trastorno límite de la personalidad?
Si conoce a alguien que sufre del trastorno límite de la
personalidad, esto le afecta también a usted. Lo primero y más
importante que puede hacer es ayudar a que su amigo o familiar reciba el
diagnóstico y tratamiento correctos. Puede que necesite hacer una cita y
acompañar a su amigo o familiar a ver al médico. Aliéntelo a permanecer
en tratamiento o a buscar otro tratamiento si los síntomas parecen no
mejorar con el tratamiento actual.
Para ayudar a un amigo o pariente usted puede:
Ofrecer apoyo emocional, ser
paciente, comprensivo y animarlo; el cambio puede ser difícil y
aterrador para personas con el trastorno límite de la personalidad, pero
es posible para ellos mejorar con el tiempo
Aprender
sobre los trastornos mentales, incluyendo el trastorno límite de la
personalidad, para poder entender lo que está viviendo su amigo o
familiar
Con permiso de su amigo o
familiar, converse con el terapeuta de él o ella para aprender sobre las
terapias que incluyen a los familiares, como la capacitación de
habilidades para los familiares.
Nunca ignore los comentarios sobre la intención o el plan de
una persona de lastimarse a sí mismo o a otro. Informe dichos
comentarios al terapeuta o médico de esa persona. En situaciones de
emergencia o que pueden poner en riesgo la vida, puede que necesite
llamar a la policía.
¿Cómo puedo ayudarme si padezco del trastorno límite de la personalidad?
Dar el primer paso para ayudarse a sí mismo puede ser difícil.
Es importante entender que, a pesar de que puede tardar un tiempo, usted
puede mejorar con el tratamiento.
Para ayudarse:
Converse con su médico sobre las opciones de tratamiento y siga con el tratamiento
Intente mantener un horario estable de comidas y de sueño
Comience a hacer actividades o ejercicios físicos moderados.
Póngase metas realistas
Divida las tareas grandes en tareas pequeñas, establezca prioridades y haga lo que pueda a medida que pueda
Intente pasar tiempo con otras personas y confíe su problema a un amigo o familiar
Informe a otros los eventos o situaciones que pueden activar los síntomas
Espere que sus síntomas mejorne gradualmente, no de inmediato
Identifique y busque situaciones, lugares y personas que lo reconforten
Continúe educándose sobre este trastorno
¿Dónde puedo ir para obtener ayuda?
Si no está seguro de a dónde ir para obtener ayuda, pregúntele a su médico de cabecera. Otras personas que pueden ayudarlo son:
Profesionales de salud mental, como psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales o consejeros de la salud mental
Organizaciones del cuidado de la salud
Centros comunitarios de la salud mental
Departamentos de psiquiatría de hospitales o clínicas ambulatorias
Programas de salud mental en universidades o facultades de medicina
Clínicas ambulatorias de hospitales estatales
Servicios para la familia, agencias sociales o iglesias
Grupos de apoyo
Clínicas e instituciones privadas
Programas de asistencia para empleados
Asociaciones médicas y psiquiátricas locales
También puede buscar números de teléfono y direcciones en el
directorio telefónico bajo las secciones "salud mental"(mental health),
"salud" (health), "servicios sociales" (social services), "líneas de
ayuda" (hotlines) o "médicos" (physicians). Los médicos de las salas de
emergencias también pueden brindarle ayuda temporal e brindarle
información dónde y cómo obtener más ayuda.
¿Qué sucede si yo, o alguien que conozco, esta en crisis?
Si está pensando en lastimarse o conoce a alguien que está pensando en lastimarse:
Llame a su médico.
Llame
al 911 o vaya a la sala de emergencias del hospital para obtener ayuda
inmediata o pida a un amigo o familiar que lo ayude.
Llame
a la línea directa gratuita de la Red Nacional de Prevención del
Suicidio, las 24 horas, al 1-888-628-9454; número de teléfono de
texto/teletipo: 1-800-799-4TTY (4889) para hablar con un consejero
capacitado del centro de crisis de suicido más cercano a su hogar.
Si está en crisis, asegúrese de no quedarse solo.
Si otra persona está en crisis, asegúrese que él o ella no se quede solo.
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Para más información sobre el Trastorno Límite de la Personalidad
Información y organizaciones sobre el trastorno límite de la personalidad están disponibles mediante MedlinePlus un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina.
Para mayor información sobre cómo participar en ensayos
clínicos del TLP llame al 1-866-615-6464* o al 1-866-415-8051* si usted
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Reclutamiento de Pacientes para Estudios Conducidos por el NIMH, NIH (en inglés)
La información del Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH
por sus siglas en inglés) está disponible en varios formatos. Usted
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usted puede ordenar estas por Internet. Si no tiene acceso al Internet,
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