El trastorno límite de personalidad (TLP)
es una enfermedad mental grave en la que una persona sufre de un
trastorno de la regulación de las emociones.
La persona sufre de inestabilidad en los estados de ánimo, relaciones interpersonales, su autoimagen y conducta. Ésto a menudo interrumpe la vida familiar y laboral, los planes hechos a largo plazo, y el sentido individual de su propia identidad.
Síntomas
Una persona que sufre del trastorno límite de personalidad, o TLP, puede experimentar intensos sentimientos de cólera, ansiedad y depresión que pueden durar unas horas o un día entero. La cólera puede dominar su conducta, y le es posible entrar en estados eufóricos y pasar a depresivos en cuestión de minutos. Hasta puede sufrir de ataques de pánico.
A veces el enfermo con TLP se ve a sí mismo como malo o indigno, devaluando su propia existencia. Puede que se sienta maltratado o mal entendido injustamente, o vacío y aburrido crónicamente. Se le hace difícil estudiar o concentrarse. Puede ocultar en los momentos emocionales críticos lo que realmente está sintiendo. Estos síntomas son más fuertes cuando se siente aislado y carente de apoyo social. Evitará a toda costa estar solo.
Una persona con TLP exhibe patrones muy inestables en sus relaciones sociales. Puede desarrollar una relación de amor-odio hacia la familia, amigos y otros seres queridos. Puede repentinamente idealizarlos mostrándoles una gran admiración y amor, para luego devaluar, sentir rabia intensa y aversión hacia ellos al ocurrir la más ligera separación o conflicto.
Una persona con TLP también puede presentar otros comportamientos impulsivos. Podría gastar dinero excesivamente y participar en relaciones sexuales riesgosas. También puede comer en exceso y tratar de bajar de peso mediante la bulimia o anorexia. Otros problemas psiquiátricos pueden estar presentes también, especialmente el trastorno bipolar, trastornos de ansiedad, abuso de sustancias, depresión y otros trastornos de personalidad.
Las personas que viven con víctimas del TLP se sienten estresados y como si tuvieran que ser muy cuidadosos siempre con lo que dicen o hacen. Éstos hacen todo lo posible por evitar otra explosión emocional de parte de la persona con TLP.
Cómo encontrar ayuda para el ser querido con TLP
Ésto es muy difícil de hacer, ya que muchas veces los que viven con uno que sufre de TLP evitan hablar sobre el problema de la víctima. La víctima niega tal comportamiento, y se molestará cada vez más y terminá culpando a los demás de no amarlos ni querer cuidarlos. Sin embargo, la intención de evitar el conflicto sólo reinforzará esos pensamientos en el cerebro del que sufre de TLP y los patrones de conducta de las víctimas. Ésto hará que sea más probable que sigan ocurriendo.
Los seres queridos de una persona con TLP deben tratar de validar los sentimientos y creencias que merecen ser validados en la víctima. Ésto ayudará a calmarlos para que una conversación más pacífica pueda llevarse a cabo. Deben responder positivamente sólo a lo que sea verdadero y útil, o el resultado final será la devaluación de sus propios sentimientos y pensamientos, y sean vistas como personas falsas o sarcásticas. Si necesitan decirle algo sobre la conducta negativa al que sufre de TLP, deben empezar y terminar con la validación, y será más probable que la víctima escuche lo que tienen que decir.
Si el estrés de tratar con un ser querido con TLP les está chupando la vida y la energía, es bueno aprender destrezas de tolerancia que les ayudarán a afrontar mejor el problema hasta que se pueda encontrar una solución.
Si se logra convencer a la víctima que necesita ayuda profesional, su médico podrá recetarle algunos medicamentos de acuerdo a los síntomas específicos que muestre la víctima. Los fármacos antidepresivos y estabilizadores de ánimo pueden ser utilizados para la depresión. Los fármacos antipsicóticos también pueden ser utilizados contra el pensamiento distorsionado.
Fuente Original: www.contenidosfreelance.com/salud/salud_mental
La persona sufre de inestabilidad en los estados de ánimo, relaciones interpersonales, su autoimagen y conducta. Ésto a menudo interrumpe la vida familiar y laboral, los planes hechos a largo plazo, y el sentido individual de su propia identidad.
Síntomas
Una persona que sufre del trastorno límite de personalidad, o TLP, puede experimentar intensos sentimientos de cólera, ansiedad y depresión que pueden durar unas horas o un día entero. La cólera puede dominar su conducta, y le es posible entrar en estados eufóricos y pasar a depresivos en cuestión de minutos. Hasta puede sufrir de ataques de pánico.
A veces el enfermo con TLP se ve a sí mismo como malo o indigno, devaluando su propia existencia. Puede que se sienta maltratado o mal entendido injustamente, o vacío y aburrido crónicamente. Se le hace difícil estudiar o concentrarse. Puede ocultar en los momentos emocionales críticos lo que realmente está sintiendo. Estos síntomas son más fuertes cuando se siente aislado y carente de apoyo social. Evitará a toda costa estar solo.
Una persona con TLP exhibe patrones muy inestables en sus relaciones sociales. Puede desarrollar una relación de amor-odio hacia la familia, amigos y otros seres queridos. Puede repentinamente idealizarlos mostrándoles una gran admiración y amor, para luego devaluar, sentir rabia intensa y aversión hacia ellos al ocurrir la más ligera separación o conflicto.
Una persona con TLP también puede presentar otros comportamientos impulsivos. Podría gastar dinero excesivamente y participar en relaciones sexuales riesgosas. También puede comer en exceso y tratar de bajar de peso mediante la bulimia o anorexia. Otros problemas psiquiátricos pueden estar presentes también, especialmente el trastorno bipolar, trastornos de ansiedad, abuso de sustancias, depresión y otros trastornos de personalidad.
Las personas que viven con víctimas del TLP se sienten estresados y como si tuvieran que ser muy cuidadosos siempre con lo que dicen o hacen. Éstos hacen todo lo posible por evitar otra explosión emocional de parte de la persona con TLP.
Cómo encontrar ayuda para el ser querido con TLP
Ésto es muy difícil de hacer, ya que muchas veces los que viven con uno que sufre de TLP evitan hablar sobre el problema de la víctima. La víctima niega tal comportamiento, y se molestará cada vez más y terminá culpando a los demás de no amarlos ni querer cuidarlos. Sin embargo, la intención de evitar el conflicto sólo reinforzará esos pensamientos en el cerebro del que sufre de TLP y los patrones de conducta de las víctimas. Ésto hará que sea más probable que sigan ocurriendo.
Los seres queridos de una persona con TLP deben tratar de validar los sentimientos y creencias que merecen ser validados en la víctima. Ésto ayudará a calmarlos para que una conversación más pacífica pueda llevarse a cabo. Deben responder positivamente sólo a lo que sea verdadero y útil, o el resultado final será la devaluación de sus propios sentimientos y pensamientos, y sean vistas como personas falsas o sarcásticas. Si necesitan decirle algo sobre la conducta negativa al que sufre de TLP, deben empezar y terminar con la validación, y será más probable que la víctima escuche lo que tienen que decir.
Si el estrés de tratar con un ser querido con TLP les está chupando la vida y la energía, es bueno aprender destrezas de tolerancia que les ayudarán a afrontar mejor el problema hasta que se pueda encontrar una solución.
Si se logra convencer a la víctima que necesita ayuda profesional, su médico podrá recetarle algunos medicamentos de acuerdo a los síntomas específicos que muestre la víctima. Los fármacos antidepresivos y estabilizadores de ánimo pueden ser utilizados para la depresión. Los fármacos antipsicóticos también pueden ser utilizados contra el pensamiento distorsionado.
Fuente Original: www.contenidosfreelance.com/salud/salud_mental
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